Por tercer año consecutivo partíamos Lourdes y yo hacia las tierras del Sureste (Mordor). Esta vez decidimos ir en coche, ya que haciendo cálculos resulta que nos salía más barato que el tren, así pues el Jueves 12 de Agosto a las 11 de la mañana aproximadamente marchábamos por la autovía del Este rumbo Elche. Después de un rato conduciendo a Lourdes le empezó a dar una pájara (hacía más calor que en el sobaco de Chewbacca) así que lleve un rato el coche al compás de Marea y Extremoduro (y alguna otra cosa de cuyo nombre no quiero acordarme).
Paramos a comer en Alicante, donde pude degustar por primera vez en mi vida canelones de mortadela. Sí, lo habéis leído bien, canelones de mortadela. Serían cosas de la crisis, el caso es que te lo cobraban como si tuvieran solomillo por dentro, lo que refuerza mi teoría de que la crisis sólo es un engaño para que los hijos de puta que están forrados se forren más todavía.
Llegamos a Elche por la tarde, habiéndonos confundido de carretera y yendo por una que tenía rotondas a cascoporro (concluimos que tanta rotonda sólo podían ser ganas de tocar los cojones a los Alicantinos, santapoleros y madrileños que desprevenidos fueran por esa ruta).
Noemí, Jorge y la bestia infernal en forma de conejo nos recibieron en su casa tan amablemente como siempre, aunque yo sabía cuales eran las intenciones malignas del conejo desde el primer momento.

La bestia
Noemí decidió acojonarnos llevándonos en su coche a cenar, pero nosotros, como buenos madrileños, no conocemos el miedo y no nos dejamos intimidar ni siquiera al descubrir que los esclavos africanos en el siglo XVIII tenían más espacio en los barcos que nosotros en la parte la parte de atrás de su coche. Cenamos en Pollo Caporal y fuimos a un garito playero a tomarnos un algo. Para variar hacía un viento que te ponía la cara en el cogote y viceversa.
Mientras íbamos de camino nos fueron explicando las extensiones del gran imperio d’Elx y de las ciudades subordinadas a su soberanía. Resulta que la provincia de Alicante en realidad es Elche. Ni siquiera el aeropuerto de Alicante es de Alicante, es de Elche. Para demostrar sus afirmaciones nos iban enseñando los carteles que supuestamente certificaban sus pretensiones territoriales. Pero no nos engañan, lo que hacen realmente es irse por la noches a clavar carteles con el nombre de Elche por todos lados.
Al día siguiente las mujeres, bajo amenaza de castración, nos obligaron a Jorge y a mi a cocinar mientras ellas se bañaban en la piscina, lo que no sabían es que la venganza vendría después de la comida
En honor a la verdad tengo que decir que yo ofrecí más que nada apoyo moral al cocinero.

Arroz con costra, típico de la zona
Como decía antes, la venganza fue después de comer. Golpes de churro a diestro y siniestro en la piscina, ademas de apropiarme de la barca donde Lourdes descansaba tranquilamente hasta que llegue yo. No pongo documentos gráficos porque puede haber menores visitando este blog (probablemente viendo mi sección de venta de droja on-line).
Más tarde la Nit de l’Albà, que a grandes rasgos consiste en tirar cualquier cosa que explote al aire y después comer sandía. Nosotros además de tirar algunos cohetes lanzamos un corazón asesino; una especie de farolillo hecho de papel con forma de corazón y con una vela dentro. Hasta aquí bien, el problema viene cuando tiras una cosa de estas y el viento se lo lleva al balcón de enfrente. Imagínense un corazón en llamas que se acerca irremediablemente hacia tu terraza, que por cierto tienes llena de petardos, faltaría más.

Intento de homicidio, pero con amor
El Sábado fuimos a la playa de Santa Pola, pero el acontecimiento importante del día era el caldero tarbarquino que nos íbamos a meter entre pecho y espalda, esta vez sin ir a Tabarca, al contrarío que los dos años anteriores, quizás para que Lourdes no tuviera otra vez visiones de Ben Affleck y/o Cameron Díaz.

Observen mi cara. Estaba imaginando como iba a implosionar el caldero en mi estómago
La Nit de la Roà estuvo un poco pasada por agua, pero eso no impidió que miles de desgraciados se emborracharan por las calles de la ciudad aldeilla de Elche, incluidos nosotros.

Contemplen la botella cortada que hace las veces de vaso. Ingeniería punky de la mejor calidad.
Especialmente notable es el bar en el que estuvimos, que exhibían el siguiente cartel con orgullo:

Más o menos se lee bien, pero voy a transcribir su contenido para que quede constancia:
PROMETEMOS QUE AQUÍ NO VAS A ESCUCHAR:
EL WAKA WAKA
EL WEEKE WEEKE
EL PAPA L’AMERICANO
A LADY GAGA, BEYONCE, RHIANA… (Y A OTRAS DE ESA CALAÑA)
A PAULINA RUBIO
A BISBAL… (Y LA CANCIÓN DEL MUNDIAL)
A BUSTAMANTE…
Y NI DE COÑA: REGETON, RAGATON, RIGITON…. (O COMO COJONES SE ESCRIBA)
EL DJ.
EL domingo por la mañana es cuando se da lugar el esperado duelo entre la bestia con forma de conejo y el Gran RedWarrior. A Noemí no se le ocurrió otra manera mejor de despertarme que poniéndome un conejo peludo en la cara (que por otro lado es el sueño de todo hombre heterosexual):

El feroz ataque de la bestia mientras dormía
Por suerte, dada mi gran experiencia matando conejos, pude reducirle sin mayor dificultad.
Aunque ya se lo dije, me reitero, muchas gracias a Noemí y Jorge por todo. Nos lo pasamos de puta madre ^_^ El año que viene, si es posible, repetiremos. No obstante, no dejaré que se me acerque ningún conejo peludo mientras duermo.