Siento una perturbación en la fuerza
March 10th, 2010 by RedWarriorHace unas semanas que está pasando algo extremadamente raro, es tan absolutamente excepcional e insólito que siento la necesidad de compartirlo con el mundo. Sé lo que estáis pensado y la respuesta es no, no he conseguido tener sexo salvaje con una mujer disfrazada de princesa Leia. Un evento de tal magnitud merecería algo más que un simple post en mi blog, merecería una página en Internet dedicada a ello en exclusiva, con fotos, vídeos y merchandising.
La situación que planteo es mucho menos excitante, aunque no por ello menos sorprendente: Durante mis casi 25 años de vida (mierda, como pasa el tiempo) he sufrido todos y cada uno de los días que he tenido que madrugar (para mi madrugar es levantarse antes de las 12 del mediodía). Pues bien, durante estas últimas dos semanas y media aproximadamente me he estado levantando voluntariamente entre las 7-8 de la mañana. Con voluntariamente no me refiero a que pusiera el despertador, me refiero a que me despertaba yo sólo sin necesidad de activar ese aparato infernal.
Este hecho por si sólo ya sería algo totalmente fuera de lo común, la gente que me conoce puede dar fe de ello, pero no sólo ha pasado eso, si no que también he dejado de fumar. Hasta aquí bien, lo extraño es que no me he planteado en ningún momento dejar de fumar. Estuve mal de la garganta unos días y por no empeorar la situación no fumé nada, después de recuperarme no compre tabaco por no ir al estanco. Así llevo unas dos semanas.
Aún hay más, el otro día reparé la bici que tenía abandonada en el trastero desde hace un año más o menos, le hice un mantenimiento completo: encintar los manillares, poner cubiertas y cámaras nuevas, un cambio nuevo, ya que desde que me metí un piñazo el que tenía iba un poco chungo, engrasar la cadena… vamos, que parece nueva. Claro que cuando salí estando a 1ºC (con dos pelotas) ni llegue a hacer 10 kilómetros antes de casi morirme y dar la vuelta, además hoy tengo unas agujetas que creo que cortarme las piernas con una cucharilla seria menos doloroso. Sin embargo hoy he salido otra vez a darme un vuelta más feliz que un regaliz.
Después observar estos repentinos cambios en mis hábitos más arraigados, ciertas dudas asaltan mi mente: ¿He sido abducido por extraterrestres? ¿Me estoy haciendo mayor? ¿Esto se me va pasar? ¿Es contagioso?
Invoco a la sabiduría nerd y pornógrafa que habita a Internet para que resuelva mi incertidumbre.
PD. Hoy he aprobado por fin el examen de circuito cerrado del carné de moto.

